La desaprobación de la derecha en América Latina: Chile

La desaprobación de la derecha en América Latina: Chile

El principal punto de inflexión en la aprobación de gestión de Sebastián Piñera es el impacto del asesinato de Camilo Catrillanca por parte de Carabineros en el mes de noviembre, gracias a la mala evaluación que la ciudadanía hizo del manejo gubernamental del hecho (Piñera demoró más de un mes en destituir al jefe de la institución, Hermes Soto, junto con una decena de uniformados).

Esto puede verse reflejado en el cambio de tendencia que registra Criteria Research, su punto más bajo de aprobación (37%) y el más alto de desaprobación (51%). Sin embargo, el jefe de Gobierno remonta esta tendencia en parte gracias a la política internacional y su participación en Cúcuta (Colombia) junto a Mario Abdo e Iván Duque para el “Aid Live por Venezuela”.

El mencionado asesinato no es suficiente para explicar el descenso de la aprobación de gestión en 2019 que, según el último registro de CADEM, se encuentra en un 37% de favorabilidad frente a un 48% de desaprobación en marzo de este año. A pesar de los intentos de distraer los problemas internos con espectáculos internacionales, el desempleo en Chile aumentó hasta el 6,8% mientras que la cesantía en las mujeres alcanzó un histórico 7,5%, de acuerdo a las cifras oficiales de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Por último, un tema que aparece recurrentemente a la hora de evaluar negativamente a la gestión de Piñera es una ley aprobada que implica que dentro de los próximos siete años las compañías distribuidoras de energía reemplazarán los actuales medidores por “dispositivos inteligentes”.

Los medidores de consumo de electricidad hasta ahora eran propiedad de cada cliente, pero el cambio tecnológico tendrá un costo aproximado de mil millones de dólares –según cálculos de la Comisión Nacional de Energía (CNE)- y lo deberán asumir los clientes a pesar de que el nuevo medidor será de propiedad de la compañía.