Venezuela es el pretexto prefecto para desviar la atención

Venezuela es el pretexto para desviar la atención sobre Duque

Los primeros días de abril han sido duros para el Presidente de Colombia, Iván Duque. La Oficina de la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos emitió un comunicado para llamar al diálogo entre el Gobierno de Colombia y la minga social nacional que se desarrolla en la región del Cauca.

En un segundo comunicado, difundido 9 de abril de 2019, la ONU expresó su solidaridad con las víctimas del conflicto armado de Colombia en su día. Y abogó por una paz sostenible y garantías plenas de sus derechos a la verdad, la justicia, la reparación y no repetición.

Este tirón de orejas para Duque también se debe a que la Defensoría del Pueblo de Colombia informó que durante su mandato, iniciado en agosto de 2018, se registraron unos 135 asesinatos de líderes sociales, sin contar los indígenas fallecidos por las represiones contra la minga social que se realiza en ese país. En total son 600 líderes sociales asesinados desde 2016.

Asimismo, organizaciones sociales de Colombia y movimientos internacionales de solidaridad denunciaron ante la  Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya (Países Bajos), el asesinato sistemático de los líderes sociales. “Existe una actitud cómplice del Estado que genera una situación de real impunidad ante los delitos de lesa humanidad que se siguen cometiendo», fue la premisa que acompañó la jornada.

Cabe recordar que, en 2016 Colombia ocupó el segundo lugar con mayor flujo de desplazamientos por la violencia dentro de sus fronteras. En 2017, la cifra alcanzó los 7.7 millones de desplazados. En el primer triste del 2019, se registraron 378 desplazados desde la zona rural, por temas de conflicto armado y escaza intervención estatal.

Colombia sin resolver sus temas internos, mantiene la atención en Venezuela

Colombia es uno de los estados que más presión diplomática ha ejercido contra el Gobierno de Nicolás Maduro, recurriendo de la Organización de Estados Americanos hasta la Corte Penal Internacional. Dicha presión política en contra del país bolivariano, se enmarca en la asistencia económica y militar de Estados Unidos.

Gran parte de lo que significa Colombia en la región latinoamericana y caribeña se debe a su política exterior, caracterizada por una postura subordinada a los planes hemisféricos de los Estados Unidos. Posición que no ha contribuido en la resolución de las problemáticas internas de ese país.

El Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia publicó el año pasado el informe “Una Guerra sin Edad” donde se asegura que 16.879 menores de edad fueron reclutados en el conflicto de 1960 a 2016 por grupos armados. Y, hace dos años, el gobierno reveló que en los más de 50 años de conflicto, siete millones 134 mil 646 personas fueron víctimas de desplazamiento, 983 mil 033 homicidios, 165 mil 927 desapariciones forzadas, 10 mil 237 torturas y 34 mil 814 secuestros, entre otros hechos.

En ese conflicto interno, EEUU tiene gran parte con lo que ha sido el Plan Colombia (renombrado Plan Paz Colombia en 2016, a finales de la administración Obama).

En una de las últimas declaraciones del Presidente Duque aseguró: “lo que hoy tenemos que hacer todos frente a Venezuela es defender los derechos humanos y lo hacemos no porque haya ningún interés de dominio político, lo hacemos por coherencia».