¿“Ataque sónico” o intoxicación? el extraño suceso que originó enfriamiento de relaciones EE.UU.-Cuba

Entre finales de 2016 y mayo de 2018, cerca de 50 diplomáticos enviados por Washington y Ottawa a La Habana, así como algunos de sus familiares, sufrieron diversos problemas de salud.

Estados Unidos acusó entonces a Cuba de «ataques sónicos», pero un reciente estudio de la Universidad de Dalhousie (Canadá), sostiene que lo que afectó a esas personas fue una intoxicación por organofosfatos, que se utilizan en los pesticidas para combatir a los mosquitos.

Los investigadores argumentan que entre los pacientes afectados detectaron diferentes niveles de daño cerebral en un área específica, susceptible a las neurotoxinas. Allí estaba siendo bloqueada la colinesterasa, una enzima clave requerida para el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que ese estudio, «serio y científico», permite «demostrar la inconsistencia y la motivación política de aquellas teorías que se han estado manejando en estos dos años: ciencia ficción, armas sónicas, armas de microondas».

Estos incidentes fueron el principal pretexto de la administración Trump para enfriar sus relaciones con La Habana tras el «deshielo» de Barack Obama, acusando al régimen de haber empleado un arma secreta para atacar a sus diplomáticos. Pero Canadá se abstuvo de hacer tales acusaciones.

Como consecuencia de los síntomas sufridos por los diplomáticos, desde mareos y visión borrosa hasta pérdida de memoria y dificultad para concentrarse, en 2017 Estados Unidos redujo al mínimo su personal en la embajada y poco después lo hizo también Canadá, apelando a que sus funcionarios estaban en peligro ante lo que se dijo que eran ‘ ataques sónicos’ de procedencia desconocida.