Abogado chileno defiende dictadura de Pinochet y esto fue lo que sucedió

El pasado viernes, el abogado Hermógenes Pérez de Arce negó que durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) se hayan registrado violaciones sistemáticas contra los derechos humanos.

Sucedió durante un panel político del programa “Bienvenidos”, del canal 13, mientras se debatía sobre la situación de inestabilidad social que vive el país, y el exdiputado expresó: «No son importante los derechos humanos ahora, lo importante es reconstruir el país, porque la delincuencia está devastando el país».

Esto generó la reacción de la conductora Tonka Tomicic quien refutó: «No se puede compartir el espacio televisivo con una persona que está negando parte de la historia de Chile».

Pérez de Arce, militante del Partido de Derecha Fuerza Nacional respondió: «No, yo estoy afirmando que lo que yo digo es la verdad histórica, lo escrito. Y si le molesta que yo esté aquí porque dije esto, me voy». El abogado, conocido por ser un férreo defensor de Pinochet abandonó inmediatamente el set televisivo.

El suceso generó polémica en Chile. Andrónico Luksic, dueño de Canal 13 y el Banco de Chile, entre otras grandes empresas, ofreció disculpas a los televidentes por la invitación de Pérez al canal. Mientras, su hijo, Maximiliano Luksic lamentó la forma en que se puso fin a la intervención del abogado.

Cifras oficiales

Durante la dictadura chilena cerca de 3.200 personas murieron a manos de militares y agentes del Estado, de las que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos. Además, otras 33.000 fueron torturadas y encarceladas por causas políticas, según cifras oficiales.

En agosto de 2011, La comisión pública que recibió e investigó nuevas denuncias de violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado en la dictadura del general Augusto Pinochet entregó un informe de 60 páginas al presidente Sebastián Piñera que incorporó otras 9.800 víctimas y 30 casos de personas desaparecidas o ejecutadas, las cuales se agregan a las que ya habían sido calificadas con anterioridad.

Desde el reinicio de la democracia en 1990 y hasta 2011, el Estado chileno había tenido cuatro comisiones diferentes para reconocer a las víctimas y otorgarles una reparación.

En total, sumando los casos de detenidos desaparecidos, ejecutados, torturados y presos políticos reconocidos por estas comisiones -sin considerar los exiliados ni las familias de todos los afectados-, el número de víctimas de la dictadura de Pinochet supera las 40.000 personas, de ellas 3.065 están muertas o desaparecidas entre septiembre de 1973 y marzo de 1990, según la Comisión Valech (bautizada así por el nombre del obispo Sergio Valech que la presidió hasta su fallecimiento).

Esta comisión estuvo integrada por abogados y especialistas en temas de derechos humanos, de diferentes tendencias.